Pasar al contenido principal
CERRAR

Ataco honró a sus víctimas del conflicto en el bosque de la Memoria

El acto solemne reunió a victimas de casi todas las veredas de Ataco, y otros municipios, para recordarle a quienes sufrieron de cerca el conflicto armado que no están solos y que la memoria también se transforma en acción.
Edwin Cárdenas

“Para mí fue algo muy muy bonito, algo muy sentido… fue saber que nosotros las víctimas no estamos solos ni abandonados totalmente como decimos muchas veces”, así describe don Germán la conmemoración del Día de la Memoria y Solidaridad con las Víctimas del Conflicto Armado del pasado viernes en Ataco, Tolima.

Él, como muchas otras víctimas, llegaron hasta al Bosque de la Memoria. Ese mismo lugar donde hace años la guerrilla y los paramilitares sembraron terror y zozobra, y que desde 2019, representa el esfuerzo del pueblo atacuno por hacer catarsis y convertir el dolor en memoria.

Ese viernes, amaneció lloviendo mucho. Las vías terciarias que conducen hasta el pueblo se llenaron de barro y agua, y complicaron la llegada de quienes venían de veredas como Berlín, el Brillante, Canoas, San Roque o Esperanza; esta última, la misma que ellos no pierden.

Sin embargo, la lluvia no fue impedimento. Hacia las diez de la mañana, muchos ya habían llegado y aguardaban el inicio mientras conversaban con sus vecinos, compartían un tinto o simplemente esperaban en silencio.

La ceremonia inició…

Una oración dirigida por el párroco Carlos Neira, abrió el espacio con un mensaje de memoria para quienes perdieron la vida en el conflicto, y con palabras de esperanza y regocijo para quienes, pese a la barbarie de la guerra, han logrado sobrevivir y mantener viva la dignidad.

Voces que evocan el dolor, la resistencia y la resiliencia

Con el pasar de los minutos el silencio se fue rompiendo. La personería municipal, hizo una reseña histórica de aquellos hechos ocurridos entre la década de los 90 y la primera de los 2000, y de aquellos nombres que fueron arrebatados por la violencia.

La tristeza invadió los rostros…

Tomas guerrilleras, las masacres de 2003 y 2007 en Santiago Pérez, el asesinato de líderes sociales y políticos, transportadores, educadores y campesinos. Recuerdos que aún duelen, ausencias que siguen vivas en la memoria de la comunidad.

Sobre las once de la mañana, las hojas del bosque susurraban y la quietud de los árboles los hacia testigos silenciosos de las historias que allí se evocaban.

Don Germán Bernal, quien funge como líder de la mesa municipal de víctimas, tomó el micrófono:

“Hoy, nos solidarizamos con las más de 8 mil víctimas de Ataco a causa del conflicto. Con esos que ya no están con nosotros. Con los sobrevivientes de una guerra fría y deshumanizada.”

Nuestra resiliencia nos ha ayudado a salir adelante. Unos con mayor dificultad que otros, pero que de cierta manera el Estado ha ido haciendo presencia por apoyar y adelantar procesos de reparación en el territorio”, afirmó con voz tenue pero firme.

Luego, lanzó un angustioso llamado:

Pedimos que los grupos armados que están llegando al territorio respeten los Derechos Humanos, que la fuerza pública y los tres niveles de gobierno nos garanticen a nosotros las víctimas, que no seremos revictimizadas por esas nuevas dinámicas del conflicto”.

Acto seguido, fue el alcalde Héctor Muñoz quien tomó la palabra para evocar los episodios más crudos de la historia local: la toma guerrillera del 7 de noviembre de 2000 que dejó destrucción y miedo en la población, y el asesinato del candidato a la alcaldía Adolfo León Álvarez Rodríguez, un hecho que truncó la esperanza política y social del municipio.


También le puede interesar: Escuelas de artes del sur del Tolima se reunieron en Ataco para fortalecer los procesos culturales del territorio


Cada nombre forma parte de una verdad que debemos preservar con dignidad (…) hoy honramos a quienes ya no están y reafirmamos nuestro compromiso con las nuevas generaciones para que crezcan en un municipio donde la vida, la dignidad y la esperanza sean el centro de nuestro desarrollo”, dijo el mandatario.

Compromiso y trabajo por la victimas

Ataco honró a sus víctimas del conflicto en el bosque de la Memoria

Al medio día, la conmemoración fue tomando fuerza y las voces de las víctimas comenzaron a escucharse para hablar de acciones, de una reparación que además de ser simbólica, sea material y sostenible.

El primero en tomar compromiso fue el Gerente del Comité de Ganaderos del Tolima, Carlos Silva, quien aprovechó el momento para socializar un proyecto de ganadería que busca beneficiar un total de 420 víctimas en los municipios PDET del departamento.

Según Silva, esta es una iniciativa que busca generar ingresos con sostenibilidad ambiental y reconstrucción de tejido social. Pero que requiere una inversión grande, cercana a los 18 mil millones de pesos, que se pueden lograr, según dijo, si el gobierno departamental prioriza el proyecto en las convocatorias de OCAD Paz.

A esa propuesta se sumó el alcalde Muñoz, quien, a diferencia de otros mandatarios en el país cuando asisten a estas conmemoraciones, se mostró respetuoso, reflexivo y solidario con las víctimas.

Su anunció es sinónimo de ello. Anunció la asignación de 100 millones de pesos para un nuevo proyecto productivo articulado con la Mesa de Víctimas, y el acompañamiento a iniciativas de caficultores, proyectos de vivienda y programas para comunidades indígenas y mujeres étnicas.

Entre las víctimas, se notaba el agrado por las buenas noticias. No siempre se cree en las promesas institucionales, pero para algunos, de a poco se va avanzando en la reparación.

Ataco es uno de los municipios con mayor número de solicitudes en restitución de tierras, y aunque los procesos han sido lentos, también, es uno de los territorios con más sentencias proferidas por los juzgados de tierras en el Tolima, eso es un símbolo de avance en medio de las dificultades”, expresó uno de los líderes.

Reconstruyendo la dignidad y la memoria

Ataco honró a sus víctimas del conflicto en el bosque de la Memoria

Durante la jornada, no fue fácil revivir el dolor ni traer de nuevo las historias que marcaron a tantas familias de Ataco. Cada recuerdo abrió heridas profundas, pero también abrió la posibilidad de sanar.

En medio de la solemnidad del encuentro, un equipo psicosocial estuvo presente para acompañar y brindar apoyo profesional a quienes se quebrantaban con los recuerdos. Ellos y ellas, se valieron del arte como un medio para catalizar el dolor y transformarlo en resiliencia.

Las víctimas fueron uniendo poco a poco los fragmentos de unos platos rotos. Con amor y delicadeza, cada persona reconstruyó de la manera más perfecta posible aquel pedazo de loza. Luego, lo pintaba con paisajes, flores y colores que daban vida a un nuevo horizonte.


También puede leer: Cerca de 2000 títulos de propiedad fueron entregados a población rural de los municipios de Ataco, Chaparral, Rioblanco y Planadas en el Tolima


Fue una actividad profunda y sensible. Los asistentes comprendieron la dimensión del conflicto en las familias y en las personas. Entendieron como cada bomba, cada disparo, cada desplazamiento forzado, es capaz de romper en mil pedazos los lazos sociales y comunitarios.

También fue un momento perfecto para reconocer la entereza, valentía y resiliencia que tienen las víctimas para restaurarse. Un proceso que deja muchas cicatrices, claro, pero que les permite sanar y caminar más confiados hacia la paz.

Un cierre que renueva el compromiso

Ataco honró a sus víctimas del conflicto en el bosque de la Memoria

Ya era más de la una de la tarde cuando la música se convirtió en refugio: los niños de la Institución Educativa Técnica Martín Pomala, muchos de ellos víctimas directas o indirectas del conflicto, interpretaron un repertorio que llenó de vida el bosque.

Un proyecto orquestal en el que cada nota y cada melodía sana, reconstruye y alivia el alma; y que se ha hecho realidad gracias al esfuerzo y tesón de alumnos, docentes, instituciones, padres de familia y la gestora social del municipio.


También puede consultar: Más de 150 mil millones de pesos en proyectos recibirán los municipios PDET del sur del Tolima


Es por eso que la conmemoración no podría terminar de otra manera.

La jornada en el Bosque de la Memoria concluyó con arte, música y un mensaje que retumbó entre los árboles: Ataco no quiere más guerra. Quiere transformar la memoria en acción, dignificar a sus víctimas y seguir construyendo caminos cuyo único destino sea el cumplimiento de lo pactado en 2016: una paz estable y duradera.

Artículos Player