Colombia y Perú fortalecen el turismo comunitario en la frontera amazónica
La capital del Amazonas colombiano, Leticia, fue escenario del lanzamiento del proyecto binacional de Turismo Comunitario Regenerativo y Producción Artesanal, una iniciativa que busca consolidar un modelo de turismo responsable en la zona de integración fronteriza entre Colombia y Perú, a lo largo de la ribera del río Amazonas.
Durante tres días se desarrollaron espacios de diálogo, concertación y capacitación con representantes de comunidades indígenas, poblaciones ribereñas, autoridades territoriales y entidades académicas, con el objetivo de construir una visión conjunta sobre el papel del turismo como herramienta de integración fronteriza, conservación ambiental y desarrollo local.
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El proyecto es impulsado por el Banco Interamericano de Desarrollo (BID), en articulación con las Cancillerías de Colombia y Perú, y contempla el fortalecimiento de la actividad turística desde Caballococha, en el departamento de Loreto, hasta Leticia, en el Amazonas colombiano, incluyendo comunidades ubicadas en ambos márgenes del río Amazonas. La iniciativa parte del reconocimiento de esta frontera como un corredor fluvial que conecta territorios, culturas y economías, más allá de las divisiones políticas.
Más allá del impulso al turismo, el proyecto incorpora un enfoque de turismo regenerativo, orientado no solo a reducir impactos negativos, sino a promover la recuperación de ecosistemas y el fortalecimiento de las culturas ancestrales. En este contexto, los conocimientos tradicionales relacionados con el manejo del bosque, la fauna silvestre, la pesca sostenible, la medicina ancestral y la producción artesanal se integran como elementos centrales de la oferta turística.
La estrategia también contempla el fortalecimiento de capacidades locales, la formalización de emprendimientos, la implementación de prácticas de economía circular y la creación de mecanismos de gobernanza comunitaria que aseguren la sostenibilidad ambiental, social y económica a largo plazo. El objetivo es consolidar productos turísticos comunitarios que generen ingresos sostenibles sin afectar la integridad del territorio amazónico.
Desde la comunidad de Mocagua, la lideresa indígena Neyi Macedo, del pueblo cocama, destacó la relevancia de este esfuerzo binacional. Su comunidad es hoy referente en procesos de conservación, tras transformar prácticas de caza del mono churuco en la creación de un centro de rehabilitación de primates y en el desarrollo de experiencias de turismo comunitario enfocadas en la protección de la biodiversidad.
“Este proyecto va a ser de mucha importancia para nosotros las comunidades indígenas, desde nuestro territorio, enfocado en nuestros conocimientos ancestrales. También con nuestros hermanos vecinos del Perú aunar esfuerzos y compartir conocimientos”, expresó.
Para la lideresa, esta articulación permitirá fortalecer las buenas prácticas ambientales y avanzar en la protección de la fauna y los ecosistemas amazónicos, especialmente en actividades que requieren mayor conciencia ambiental.
Con esta iniciativa, Colombia y Perú avanzan en una estrategia conjunta que reconoce la Amazonía como un ecosistema compartido y posiciona a las comunidades indígenas como actores clave en el desarrollo sostenible. El turismo comunitario y la producción artesanal se consolidan así como herramientas para promover el bienestar social, la integración regional y la conservación de uno de los territorios más biodiversos del planeta.