En Colombia, miles de niños, niñas y adolescentes continúan enfrentando los efectos de la violencia y las emergencias en sus entornos escolares. Frente a esta realidad, organizaciones humanitarias, educativas y comunitarias impulsan estrategias que buscan transformar las escuelas en espacios seguros, protectores y resilientes, donde la educación también se convierta en un camino para construir paz en los territorios.