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Murió Juana Molinares, embajadora del carángano del Atlántico

Tenía 87 años y una tradición de 75 interpretando este particular instrumento.
Juana Molinares, intérprete del carángano del Atlántico
Imagen documental 'Artesanos de la Música'.
Alejandra Restrepo

El carángano, o ‘arco de tierra’, un instrumento que durante años solamente han interpretado mujeres en el corregimiento de Chorrera, municipio Juan de Acosta en el Atlántico, quedó huérfano este jueves con el fallecimiento de Juana Molinares, una de sus principales exponentes.

Esta gestora cultural tenía 87 años y una tradición de 75 interpretando este particular instrumento, que hacía parte de las fiestas de Carnaval. Este cordófono suele acompañar las danzas de las mojigangas, el son del tamborito y el son del indio, típicas en esta zona del país.

Al carángano lo componen un pote de plástico, una cuerda, una lata, un clavo y un hueco en la tierra. Es un instrumento fijo; sin embargo, hace más de 20 años, Juana inventó la manera de sacarlo del patio de su casa y creó el carángano móvil.

En 2020, Radio Nacional de Colombia realizó una investigación acerca de los instrumentos de percusión menor. Fue un recorrido por el país explorando los sonidos tradicionales de las regiones, entre ellos el carángano, que hizo parte del especial titulado ‘Artesanos de la Música’.

Juana Molinares tocando el carángano

En este trabajo periodístico, tuvimos un diálogo con Juana Molinares, una mujer pequeña, delgada, de pocas palabras y voz muy suave, quien nos contó acerca de este instrumento tradicional.

“El carángano originalmente se compone de una tártara o una lata, una pita, se pone un clavo en un árbol que quede bien templado, se amarra a la lata y al árbol, se hace un hueco en el suelo, para que pueda traer el sonido, porque si uno lo pone a flor de tierra no suena. Yo construyo una puntilla de lata de corozo para tocar el carángano”, relató.

Hace varios años, para la época de noviembre, se acostumbraba hacer un carángano casi en cada casa de Chorrera. Las mojigangas, bailarines con disfraces, iban desfilando por todo el corregimiento, bailando y buscando el sonido del instrumento. Así se creó la Fiesta del Carángano, que se repite el penúltimo mes de cada año; aún así, la tradición de construir estas piezas sonoras se ha ido perdiendo.

“Yo pensaba que todo el tiempo iba a ser igual, la gente era muy entusiasta para tocar carángano, pero no, eso se ha ido acabando. Pero yo sí voy a seguir tocando carángano todos los días, vea los años que tengo tocándolo, 75, pero yo voy a seguir”, aseguraba Molinares.

El año pasado, el municipio de Juan de Acosta rindió homenaje a esta gran mujer, quien mantenía la tradición de la interpretación del carángano; a su familia, que siempre la acompañó con las danzas de mojigangas; y sobre todo a su nombre, para que el Atlántico y Colombia no olvidaran a Juana Molinares.

Si usted no conoce el carángano, lo invitamos a recordar el capítulo de ‘Artesanos de la Música’ acerca de los instrumentos frotados. En esta entrega, Moncho Viñas, periodista de Radio Nacional de Colombia en Barranquilla, entrevistó a la gran precursora de este instrumento.

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