Amazonas a pulmón: un hombre, un río y un llamado urgente por la vida
Este profesor de educación física y especialista en gerencia de proyectos, oriundo del Huila, ya había desafiado las aguas del río Magdalena en 2010, travesía que repitió en 2013 como acto de protesta frente al daño ambiental. Movido por su profunda convicción ambiental, decidió emprender “Amazonas a Pulmón”, un proyecto que lo reta a nadar todo el río Amazonas, con el objetivo de llamar la atención del mundo sobre la urgencia de cuidar y proteger los ríos.
Desde agosto de 2025, Super H se sumergió en aguas peruanas, en la región del Cusco, iniciando su recorrido en el río Vilcanota. Desde allí nadó hasta la región de Loreto, para llegar al punto donde la unión de los ríos Marañón y Ucayali da origen a su majestad, el río Amazonas. Brazada tras brazada, ha transcurrido más de 100 días en jornadas cargadas de esfuerzo, aprendizajes y experiencias que buscan sensibilizar a la sociedad sobre la importancia de proteger los ríos como fuente de vida.
No te lo pierdas: El ecoturismo crece en el sur del Meta como apuesta de salvaguardar el ambiente
Cada kilómetro, hasta completar los más de 4 mil kilómetros que ha nadado, lo ha recorrido acompañado de un equipo de seis personas y su fiel amigo Wilka, su perro, quienes lo siguen en un peque peque. Ha enfrentado tormentas y riesgo de naufragio, días asfixiantes, la solidaridad de las comunidades, pero también enfermedad, agotamiento físico extremo y contaminación de las aguas.

La iniciativa se desarrolla en un contexto ambiental crítico en la Amazonía. El río Amazonas, el más caudaloso del mundo, es vital para la biodiversidad y para las comunidades indígenas que dependen de él para su sustento, movilidad y cultura.
Hoy, los ríos enfrentan deforestación, degradación por actividades sin regulación y efectos del cambio climático, como sequías y disminución de caudales, poniendo en riesgo ecosistemas, acceso al agua y seguridad alimentaria.
Con cada brazada, Super H transmite un mensaje claro: los ríos son “la sangre de la selva”, fuente de agua, alimento, cultura y vida. Su reto es físico y profundamente simbólico, un llamado urgente a la conciencia ambiental.
Te puede interesar: "Este monte es mío": familias de San Vicente del Caguán realizan viverismo comunitario
En el Amazonas colombiano crece la expectativa por su encuentro con el “Tarzán amazónico”, ícono que hace 50 años también nadó el Magdalena. Este momento simboliza un relevo generacional en defensa del agua.
Dos grandes protectores del río unidos en un llamado urgente: la defensa del agua y del Amazonas es una responsabilidad colectiva.
