El 28 de junio de 1969, la comunidad LGTBI de Estados Unidos se rebeló contra la homofobia y, al año siguiente, tomó las calles en la marcha del Orgullo Gay.
su presencia como paso rítmico no estaría solo en el torbellino, el baile más autóctono del folclor de Santander, sino posiblemente en el bambuco y el pasillo.