Desde finales del siglo XIX se fuma tabaco en el mundo entero; hoy son diversas las formas de hacerlo: cigarrillo, cigarro, pipa o narguile, son las más populares.
Con la ausencia de compradores y políticas que desincentivan el consumo de tabaco, las familias cultivadoras de esta planta han tenido que cambiar de actividad productiva.
El consumo de tabaco, según la Organización Mundial de la Salud (OMS), cobra la vida de ocho millones de personas cada año. En el Congreso de la República se debate el aumento de impuestos para este producto.