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Aviturismo en Arauca, una iniciativa turística impulsada por campesinos

Al menos 380 especies circundan los cielos araucanos para ser observados; una experiencia única para propios y visitantes.
Medio ambiente
Foto: Reinel Rincón
Wendy Morales

En el Global Big Day 2021, Colombia ocupó el segundo lugar con un total de 1.190 aves registradas, y en Arauca más de 380 especies, es decir, un elevado potencial para desarrollar el aviturismo en la región siendo esta la gran oportunidad que han visto los campesinos para la reactivación del turismo rural en los Llanos Orientales.

En el municipio de Saravena, el segundo más poblado del departamento de Arauca, y uno de los más completos en términos de biodiversidad debido a su ubicación geográfica, el cual comprende la vertiente de la cordillera Oriental, conocimos a Nelfin Tajan y Martha Cabrera, campesinos de la vereda La Pava, quienes junto con cinco vecinos del sector decidieron crear una iniciativa comunitaria para mostrar la riqueza histórica, cultural y ambiental del departamento de Arauca.

“Como oriundos de Saravena y del departamento de Arauca conformamos una cooperativa que se llama Viajes Mágicos Saravena – Cooturisa; hoy somos 22 afiliados los que le estamos apostando al turismo rural porque quisimos mostrar lo que es realmente el departamento y la región del Sarare”, manifiesta Nelfin mientras recorre los senderos ecológicos de la Finca Las Delicias en la vereda La Pavita, lugar hasta al que han llegado cientos de turistas en diferentes épocas del año.

“Saravena tiene recursos naturales muy importantes que hemos querido sacar a la luz, mostrarlos para que el pueblo colombiano y el mundo entero los conozca mediante dos rutas: la ruta del colono y la ruta del cacao”, agrega Tajan Téllez.

La ruta del colono es un recorrido guiado con datos históricos por cinco fincas del sector en la que se pueden identificar cinco culturas diferentes resaltando el componente multicultural que caracteriza a este municipio. Allí los visitantes además de conocer cómo fue el proceso de colonización de este territorio, también pueden realizar actividades culturales, acuáticas, experimentar las diversas actividades propias del trabajo de llano y el avistamiento de aves.

Aves

Esta última actividad surge ante la aparición recurrente de aves en el sector, lo que llamó la atención e interés de Martha Cabrera y cuatro mujeres más, quienes desde hace tres años trabajan por conservarlas motivando a la comunidad a cuidar su hábitat.

“A nosotros nos decían que estábamos locos, que por qué salimos por los senderos a caminar y tomar fotografías de aves que eran normales, que por qué hacíamos es (…) a nosotros nos nació de corazón el enseñarle a la comunidad y a los más pequeñitos a cuidar la naturaleza y por supuesto las aves”, comenta Martha.

Actualmente son 15 familias las que se benefician de esta apuesta por el turismo rural, Martha y sus compañeras aprobaron la tecnología en guianza turística y es normal verlas caminando con cautela, en silencio y con gran destreza en el uso de binoculares, horas y horas por los distintos senderos ecológicos de la vereda La Pava, junto con Nelfi, Juan Carlos Villamizar y Brayan Giraldo, pajareros apasionados que se enamoraron del avistamiento de aves y quienes sirven de guía a propios y visitantes.

Salir en busca de pájaros, conectarse con la naturaleza pero con ciertas precauciones

Pajarear parece algo sencillo, pero requiere seguir algunos pasos claves para disfrutar de esta experiencia en la que se puede pasar tres horas o incluso más detrás de un ave para fotografiarla y registrarla.

El primer paso es tener la disposición para lograr la concentración, la atención y la conexión con la naturaleza porque en este ejercicio cada movimiento cuenta, las aves tienen un mundo sensorial semejante al de los humanos ya que está basado en la vista y el oído. Por ello, la recomendación principal es el silencio y el respeto por el hábitat.

Aquí también entra a jugar la memoria visual y auditiva, se deben desarrollar los sentidos, prestar atención a detalles muy simples, como por ejemplo, a la manera como se mueve cada especie, los sitios que frecuenta y los cantos que emite; habilidades que se van potenciando con la práctica.

Seguidamente, es indispensable el uso de unos buenos binoculares, “porque cuando uno mira las especies con estos elementos a uno le cambia totalmente el concepto de ave, uno pasa de las aves comunes de un azulejo, un pico plata o de una garcita a mirar especies de muchísimos colores que a simple vista uno no ve”, comenta Juan Carlos Villamizar, biólogo araucano quien se dejó cautivar por el avistamiento de aves durante la pandemia y quien aprovecha su tiempo libre para pajarear en distintos lugares de Colombia y en especial en Arauca.

Aves

Conocer los horarios ideales para hacer estos recorridos es fundamental, se debe salir muy temprano -a las cinco de la mañana- y en las tardes a partir de las cuatro porque son las horas “pico” en las que las aves realizan actividades de forrajeo.

Adicionalmente, se debe ser muy cuidadoso con las prendas de vestir y los tonos de las mismas, ya que las aves perciben los distintos colores y por su vista lateral, están muy atentas y esquivas a cualquier movimiento en el entorno. Evitar los matices claros, los terracota, el amarillo y el blanco; lo ideal es usar prendas verdes, negras o incluso el mismo camuflado, esto permite pasar desapercibido entre la naturaleza y es lo que muchos pajareros usan por comodidad.

Los olores también pueden influir en el desarrollo de la actividad, por lo que se le aconseja al pajarero olvidar por completo el uso de lociones, desodorantes, cremas y demás aromas, pues estás pueden atraer a mosquitos u otros insectos del entorno que harán del recorrido una experiencia molesta y desagradable.

Para enriquecer este proceso, se aconseja llevar un seguimiento de las aves que se avistan y los lugares, por ende es fundamental hacer uso de Ebird, una herramienta diseñada para apasionados del avistamiento de aves que permite crear un listado de verificación en línea totalmente gratis para comparar los resultados con los recorridos de otros usuarios; usarla es muy fácil, simplemente se debe crear una cuenta y comenzar a incluir las observaciones de aves, la cantidad, los lugares visitados y las especies. Además, la aplicación cuenta con una herramienta de identificación por características, por medio de sonidos o fotografías del ave; lo que permitirá que la experiencia sea muy divertida y emocionante.

Los aficionados deben saber que hay muchísimas aves. Solo en Colombia existen 1.909 especies, y 66 endémicas. Según el último reporte publicado en el Global Big Day, Colombia ocupó el segundo lugar con un registro de 1.190 especies, tras cuatro años de liderar este ranking, y según la revista de la Asociación Colombiana de Ornitología, en Arauca se tiene el registro de más de 380 especies.

Pajareros

Entre los diferentes senderos ecológicos y rutas abiertas ya establecidas que hay en el departamento de Arauca, propicios para el desarrollo de esta actividad, se encuentran en Tame: Ecoparque Los Libertadores y vereda Alto Cravo; en Saravena en la vereda Alto la Pava; en Arauca, la vereda Monserrate y Clarinetero y en el municipio de Cravo Norte, la Reserva Cinaruco.

Durante años el departamento de Arauca ha vivido los distintos señalamientos que le ha dejado la guerra debido a la presencia de grupos al margen de la ley que habitan en esta zona, impidiendo con esto, el desarrollo económico de la región aun cuando este posee tantas riquezas naturales.

Pese a las dificultades y a los estereotipos que se tiene de los araucanos en otras regiones de Colombia, sus pobladores trabajan con esfuerzo por mostrar las bondades de su territorio y la cara amable de sus siete municipios (Saravena, Arauca, Arauquita, Tame, Fortul, Puerto Rondón y Cravo Norte) resaltando sus tradiciones, música, gastronomía, paisajes, la variedad de fauna y flora.

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