Aumenta la mortalidad infantil en Argentina tras más de dos décadas de tendencia a la baja
Según lo informaron distintos medios internacionales, en Argentina se registró un aumento en la mortalidad infantil, un dato que interrumpe una tendencia de más de dos décadas de descenso sostenido. Diversos análisis vinculan este retroceso con el debilitamiento del sistema público de salud y con recortes en programas destinados al cuidado materno y perinatal.
De acuerdo con los datos oficiales difundidos por el Ministerio de Salud, durante 2024, primer año de gobierno de Javier Milei, la tasa de mortalidad infantil pasó de 8 a 8,5 fallecimientos por cada 1.000 nacidos vivos. Aunque la variación puede parecer pequeña en términos absolutos, representa un quiebre significativo respecto de la tendencia histórica, ya que es la primera subida registrada desde comienzos de los años 2000.
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Especialistas en salud pública señalan que la mortalidad infantil es un indicador sensible a las condiciones socioeconómicas, el acceso a controles prenatales, la calidad de la atención durante el embarazo y el parto, y la disponibilidad de servicios neonatales. En este contexto, la reducción o discontinuidad de programas de acompañamiento a mujeres gestantes, la disminución de insumos médicos y las dificultades en la atención primaria podrían haber impactado en los resultados.
Además, el aumento no se distribuye de manera uniforme en todo el país. Las provincias con mayores niveles de vulnerabilidad social suelen registrar tasas más altas, lo que evidencia desigualdades estructurales en el acceso a la salud.
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Este dato genera preocupación en sectores académicos y sanitarios, que advierten sobre la necesidad de reforzar las políticas de prevención, garantizar los controles prenatales adecuados y sostener programas de cuidado integral durante el embarazo y el primer año de vida.